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Alejandro Marcovich: Totalmente honesto y sin trabas

Alejandro Marcovich: Totalmente honesto y sin trabas

El exguitarrista de Caifanes pidió derecho de réplica debido a la polémica que se sucitó hace dos semanas con el reportaje al grupo Caifanes y su quinto disco, quiso aclarar unos puntos y aprovechamos para entrevistarlo

Respecto a la nota publicada el domingo 25 de junio de este año, usted nos platica que quiere puntualizar que hay algunos errores históricos. Aclarando o complementando la información brindada, ¿nos podría decir cuáles son?

Marcovich responde:

1. Es incorrecto que «desde el principio ya había diferencias con Saúl». Si así hubiera sido, él no me habría invitado a Caifanes. En mi libro autobiográfico explico al detalle las circunstancias en las que se dio la invitación. Por otro lado, Saúl se salió de Las Insólitas para iniciar Caifanes, no por diferencias conmigo.

2. Es falso que «Saúl quiso hacer las paces», etc. Fue al revés: semanas antes del 18 de agosto de 1995 hubo una junta en la que yo le propuse una terapia de grupo, incluyendo a Alfonso, y él burlonamente se negó. Está en mi libro, también. Con Alfonso de testigo, Saúl me propuso que me salga de la banda, a lo cual yo argumenté que no había ningún motivo para ello. Yo no tenía problemas con él, pero aparentemente él conmigo sí. Es falso que yo le haya dicho «¿Sabes qué?… el que tiene problemas eres tú, no yo; soluciona tus broncas. Yo no soy tu amigo, yo soy únicamente el guitarrista de esta banda». Lo que le dije fue: «En todos los grupos hay problemas. Arreglémoslos».

3. Saúl se enteró de lo del registro del nombre meses después del 18 de agosto de 1995, cuando acabó la gira, no antes. El nombre se registró sin su firma, como dice él, pero se le incluyó como derechohabiente en partes iguales con Alfonso y yo. En sus entrevistas da a entender que no tenía derechos.

4. No es cierto que «se siente traicionado y decide dejar la banda y formar un nuevo grupo». Formó un nuevo grupo porque Alfonso y él no quisieron pagarme el valor de mi tercera parte de los derechos del nombre Caifanes. La disquera en ese momento no participó de ninguna negociación. Es cierto que el nombre Caifanes (tomado de una película) se lo puso Saúl al grupo, pero el valor de mercado a dicho nombre se lo dimos los cinco integrantes con nuestro trabajo.

5. Luego de mi cirugía Saúl y yo nos vimos a fines de 2010 para tener una charla amistosa y limar asperezas después de tantos años de distanciamiento. Hubo aclaraciones y disculpas de ambas partes, y buenos propósitos hacia la posibilidad de volver a tocar juntos. Esa misma noche estuvo la manager de Saúl, quien nos platicó que OCESA estaba interesada en incluir a Caifanes en el Vive Latino 2011. Esto no tuvo nada que ver con «chismes en los medios».

6. En relación al párrafo que inicia con «Tras bambalinas […]», nada de lo que se dice en él es cierto ni tiene sustento. Una abogada, en supuesta representación de la empresa de Saúl, intentó recontratarme para la gira 2013 en términos no satisfactorios para mí y mis abogados. Ambas partes intentaron ponerse de acuerdo sin lograrlo, se vino el tiempo encima, y dicha empresa me notificó vía escrita que ya no requeriría de mis servicios. En marzo de 2014 se contrató a otro guitarrista, y a partir de entonces «dejé de formar parte de Caifanes» (lo cual en términos legales significa que la empresa de Saúl ya no quiso contratarme para esa gira, y hasta la fecha no he recibido ninguna propuesta).

Hablando de Música pregunta:

1. ¿Por qué cree que después de seis años del regreso de Caifanes estos aún no han logrado sacar un nuevo disco?

No tengo idea. Lo cierto es que desde 2013 vienen anunciando ese disco.

2. ¿Qué cree que sea más importante: la letra, la música de la misma, o ambas son un solo ente?

Es imposible decidirlo, ya que depende del caso. El público suele estar muy desinformado respecto a este tema. Cuando una canción se registra, el crédito en los discos es «letra y música», pero la palabra «música» se refiere estrictamente a la melodía de la letra. El resto de la «música» son los «arreglos»: ritmos de batería, líneas de bajo, de guitarra,etc. Yo hice un arreglo de «El elefante», de Saúl, en el cual la letra va declamada, sin la melodía original, y el resultado es muy interesante.

Las canciones de los grupos de rock usualmente se dan a conocer como un paquete completo, en el cual dicha «letra y música» viene rodeada de las aportaciones de los integrantes de la banda, dándole un sonido y una identidad  peculiar e irreemplazable. Hay compositores en el